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  • Las amenazas y desafíos de la democracia
    No. 46 (2017)

    En el actual proceso de reversión democrática que experimenta la región, existe una narrativa que se sustenta en una lectura que propaga urbi et orbi el fin del ciclo progresista que imperaba en el hemisferio. Dicha postura es ciertamente falsa, pues ella supone que la historia es lineal, tautológica e irreversible. La mayoría de estas aseveraciones proviene de intelectuales y medios de comunicación conservadores.
  • Pueblos indígenas y descolonización
    No. 38 (2014)

    La interculturalidad ha sido, de manera general, el lema bajo el cual se ha pretendido refundar muchos programas educacionales en América Latina. De hecho, aunque en el limitado marco del multiculturalismo neoliberal, la mayoría de los países de la región otorgó rango constitucional al derecho a la educación intercultural. Existen experiencias múltiples y diversas que, con mayor o menor éxito, apuntan a lo que podríamos llamar una “interculturalización” de los currículos.

  • Educación. Contextos sociales y propensión a aprender
    No. 37 (2014)

    Nuestras sociedades están inmersas, desde hace algunos años, en interminables debates y movilizaciones en torno a la educación. Se ha ido configurando una creciente demanda ciudadana exigiendo una educación de calidad e igualdad de oportunidades en el acceso a ella. Por otra parte se han instaurado prácticas recurrentes de medición de los logros educativos, haciendo uso de patrones de carácter universal, que permiten a los distintos actores involucrados cotejar lo que está ocurriendo en sus respectivos países comparándolo con lo que ocurre en otros países.

  • Sociedad Civil y democracia en América Latina: desafíos de participación y representación
    No. 36 (2013)

    ¿Por qué plantearse los problemas de la sociedad civil desde el ángulo de la relación entre participación y representación? La elección del tema de este Lente de Aproximación responde a una visión tanto de los avances desarrollados por la investigación sobre sociedad civil en la región, como a un análisis de los procesos sociales y políticos más importantes que están verificándose en América Latina y el Caribe, de los cuales la sociedad civil forma parte y es a su vez condicionada por ellos.

  • Migraciones sur-sur : Paradojas globales y promesas locales
    No. 35 (2013)

    Durante la primera década del siglo XX el 90% de los migrantes provenía de Europa y se dirigía a cinco países: EEUU, Argentina, Canadá, Brasil y Australia. Hoy esa misma proporción de migrantes proviene de tres continentes: Asia, África y Latinoamérica y se dirige a cuatro grandes regiones: Europa, Norteamérica, Asia Pacífico y El Golfo Pérsico. Las migraciones se han mundializado no tanto por la magnitud de los flujos, que sigue estando por debajo del 5% de la población mundial, sino por el reducido número de países que hoy permanece al margen de las redes migratorias. Estas realidades crecientes crean las condiciones para que los potenciales migrantes en países empobrecidos y en proceso de empobrecimiento quieran migrar. A esto precisamente apuntó Joaquín Arango cuando definió nuestra época como el tiempo de la inmovilidad involuntaria.

  • Ruralidad y campesinado
    No. 34 (2013)

    ¿Existe aún el campo? ¿Desapareció el campesinado? ¿Triunfó la expansión del modo de vida urbano y de los urbanistas? ¿Subsiste aún un modo de vida rural? ¿Existe aún una cultura campesina? ¿Cuáles son las tensiones y principales amenazas que recorren el mundo rural latinoamericano? ¿Cuáles son las formas de resistencia desde la identidad campesina e indígena a la marea globalizante? ¿Qué experiencias promisorias y/ o exitosas se están desplegando en el mundo rural? ¿Cómo se ha transformado la ruralidad en las últimas décadas?  ¿Cómo se enlaza la producción agraria con la emergencia de territorios intermedios? son algunas de las muchas preguntas que abordamos en este número de Polis.

  • Hacia la construcción de un nuevo paradigma social
    No. 33 (2012)

    Existe un creciente consenso en el mundo académico respecto a que el paradigma que ha inspirado el surgimiento del mundo moderno enfrenta una profunda crisis. Muestra de ello son la imposibilidad hasta ahora de dar cuenta de problemas endémicos de la humanidad que la modernidad ofreció resolver: guerra y violencia (fraternidad); pobreza e inequidad social (igualdad); y opresión (libertad). Más aún, los progresivos estragos sociales y ambientales de la sociedad mercado-céntrica señalan la necesidad de virar hacia formas alternativas de organización social y económica con más urgencia que nunca.

  • La Política: deliberación, técnica y movimiento
    No. 32 (2012)

    La racionalidad técnica y el pensamiento experto aparecen hoy como el principal instrumento para legitimar la toma de decisiones en el campo de la política. El proceso de racionalización de todas las esferas de la vida que anunciara hace poco más de un siglo Max Weber, encuentra en la política contemporánea, un territorio fértil para su reproducción. Las democracias latinoamericanas no están exentas de esta dinámica de reducción de lo político a lo técnico, que traduce los conflictos inherentes a la construcción del espacio público, en problemas contingentes sobre la definición del instrumento apropiado. Esta arremetida de la técnica en el espacio público, pospone el enfrentamiento de acciones y discursos que buscan apropiarse y reconstruir lo público, a favor de una ecuación primaria orientada a depurar un espacio inmunizado ante la controversia. La arremetida de la técnica nos pone así frente al confinamiento de la política a una pura cuestión de medios, no ya de fines. Y es que la reducción de la política a lo técnico implica excluir a los fines de toda discusión. El fin para la técnica no es un problema sino un principio que de facto neutraliza la acción y prefigura el discurso.

  • Lo público. Un espacio en disputa
    No. 31 (2012)

    Rastrear los diferentes sentidos de lo público en la historia de la humanidad, es entrar en un terreno marcado por la polémica. Sus raíces y huellas son posibles de encontrar en la polis griega como en la res pública romana. Su fisonomía moderna está marcada, sin duda, por el pensamiento de Inmanuel Kant, quien de alguna manera delimitará el debate, que continuará en las reflexiones seminales de Jurgen Habermas sobre la esfera pública o en la crítica de Hannah Arendt a la distinción entre lo social y lo político. Trabajos que han dado la pauta a un conjunto amplio de reflexiones y que a su vez han generado una serie de respuestas, derivados, revisiones, comentarios y críticas al concepto de lo público, al punto que el debate ha desbordado los márgenes de la teoría política para desplegarse en variadas disciplinas, desde la sociología, el urbanismo, la geografía, la antropología, los estudios culturales y comunicacionales.
  • Dimensión de lo público. Sociedad y Estado
    No. 30 (2011)

    Durante el último año un número significativo de países desarrollados y del tercer mundo iniciaron procesos de transformación social y política a partir de levantamientos, revoluciones y movimientos impulsados por una ciudadanía hasta ahora distanciada e incluso segregada de la esfera política. En algunos países el imperio del mercado, en otros la fuerza represiva de regímenes autoritarios, en los más privilegiados, un nihilismo extendido producto del bienestar material acumulado, venía desde hace años o décadas anestesiando a unas sociedades civiles que ponían cada vez más de espaldas al quehacer del Estado. En los últimos meses se ha visto como estas sociedades han dado la vuelta y se han plantado cara a cara frente a unos Estados que no han sabido cómo responder democráticamente a unas demandas de representación, participación y transformación, con las que parecen haber olvidado lidiar. Más allá de la especificidad de las reivindicaciones de “los indignados” en el sur de Europa y Estados Unidos, de la “primavera árabe”, o de los movimientos estudiantiles en Chile, Colombia o Inglaterra, puede reconocerse un común denominador en la base de revitalización social de la política: ha quedado en evidencia el agotamiento de las formas de articulación entre la sociedad y el Estado tal como estaba configurada.

  • Capital y capital social
    No. 29 (2011)

    Desde la década de los noventa, el tema del “capital social” ha sido visto por muchos estudiosos de la realidad social contemporánea como una propuesta promisoria, transversal y hegemónica. Tanto desde la economía, las ciencias morales, la ciencia y la sociología política, expertos de diversas instituciones internacionales han concurrido a este campo en busca de soluciones para el diseño de políticas públicas, que es donde parece brillar más este concepto. El “capital social”, sin embargo, –al contrario de su homónimo, el capital de Marx– no tiene una sola vertiente epistemológica ni posee una sola biblia que lo anide y, más bien, se expresa en múltiples vulgatas que se esfuerzan por encontrar su significado. Dentro de estas diversas interpretaciones, sin embargo, el neoliberalismo económico, la perspectiva del rational choice y el individualismo metodológico parecieran tener un papel especial. Aunque no es menos cierto que el tema del capital social también ha sido abordado por liberales y por movimientos sociales progresistas, que ven en él modos de acceder a una mayor equidad y a más justas y solidarias relaciones sociales.
  • Lógicas colectivas y nuevas formas de politicidad
    No. 28 (2011)

    El número 28 de Revista Polis se abre a la discusión en torno a la “disputa por la construcción democrática” en América Latina, sus sentidos, límites, potencialidades y alternativas, desde la perspectiva de subjetividades colectivas, de los movimientos sociales y la acción colectiva. En el marco de los procesos de configuración, estabilización y profundización del orden democrático en América Latina, nos preguntamos: ¿De qué manera participan los actores sociales y las subjetividades colectivas en los procesos de disputa por la construcción democrática? Entendemos que las respuestas a esta interrogante son múltiples y variadas, no sólo porque incluyen diferentes escalas de intervención (del orden nacional a lo barrial, pasando por lo local), diferentes temporalidades de acción (con distintos ritmos y velocidades) o también porque implican diversos actores (y sus diversas maneras de articularse como tales) con sus intereses e imaginarios. No obstante esta pluralidad, partimos de la presunción de que los actores colectivos –insistimos, heterogéneos y plurales- participan de estos procesos implementando una diversidad significativa de lógicas colectivas, incluso contrapuestas entre sí, que afectan la configuración democrática en más de un sentido.

  • Sujeto, subjetividad, identidad y sustentabilidad
    No. 27 (2010)

    Esta reflexión sobre el sujeto no sólo descubre nuevas posiciones del sujeto, sino que desentraña la construcción epistemológica del mismo que ha acompañado a la construcción del mundo moderno, donde la objetivación de la naturaleza a través de la ciencia ha sido acompañada por la configuración del imaginario del sujeto que se ha instaurado en la forma de una autoconciencia de la persona creada por el individualismo metodológico de la ciencia. Descubrimos así al sujeto no como una esencia del ser humano, sino como una construcción social que ha fundado y acompañado a la modernidad; pues el sujeto en la modernidad no es otro que el sujeto de la ciencia, la contraparte necesaria de la voluntad de conocer objetivamente la realidad que ha llevado a la objetivación del mundo.

  • Ocio e interculturalidad
    No. 26 (2010)

    La Universidad Bolivariana (UB), en su continua búsqueda de conocimientos innovadores, relevantes y actuales, viene trabajando con la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), de Brasil, en el Programa de investigación titulado “Ocio, Tiempo libre y Recreación en Latino América: Desafíos para el siglo XXI / Lazer na América Latina: Desafios para o século XXI”. A partir de este Convenio de Cooperación UB-UFMG es que desde el Grupo de Investigación OTIUM: Lazer, Brasil & América Latina, de la UFMG, se está avanzando en un campo de estudios relativamente nuevo y poco profundizado: la temática del “ocio”. Desde aquí nace este actual número de Polis que presentamos.

    Es así que en este número de Polis queremos aportar en este proceso de generación de nuevos conocimientos, debates y diálogos, sabiendo que el ocio y la interculturalidad expresan algo de las emergentes identidades y diversidades globales y locales, algo que sin duda debe ser expresado y escuchado.

  • Educación. Creación de nuevas relaciones posibles
    No. 25 (2010)

    El desarrollo humano y la justicia, así como las maneras de su realización, han acompañado conflictivamente la historia de la civilización humana. Sin embargo el tema alcanza una especial significación desde la Segunda Guerra , gracias al crecimiento económico y la desigualdad inéditas. Algunos de los más destacados científicos de las ciencias sociales y humanas enfrentaron el desafío desde sus disciplinas a comienzos del siglo XX. Importantes fueron los planteamientos desde la educación y la sicología, pero también desde la política y el derecho. Pero a partir de la década de los treinta, las tesis de la vertiente técnica de la economía impusieron el prejuicio de un modelo de hombre oeconomicus, egoísta y, por ello, supuestamente libre y racional, como referente para explicar y medir la mejor sociedad posible. Por ello, a pesar del ambiente propicio en algunos planteamientos de las demás ciencias sociales, éstos se vieron relativizados por los planteamientos de la economía que mostraba su eficacia.

  • Capitalismo tardío y sujetos transformadores
    No. 24 (2009)

    El capitalismo histórico ha experimentado, en la escala mundial que hoy le corresponde, profundos cambios que han modificado sustancialmente su componente de acumulación, pero también, de forma significativa, el de regulación, perturbando críticamente su forma de gestionar las inequidades, desigualdades y doxas que él mismo produce. Actualmente, la expansión de un capitalismo autoritario premunido del paradigma mercantil, promueve una cultura individual que ha calado duramente en los sujetos y en los movimientos transformadores de la sociedad, dejándolos sometidos a un nuevo orden/desorden. Las solidaridades colectivas del campo laboral se han fragmentado obligando a los trabajadores a una competitividad que mella sobre la fuerza de sus organizaciones y que afecta las confianzas necesarias para resistir al embate de los poderosos.












  • Desarrollo humano y justicia
    No. 23 (2009)

    El desarrollo humano y la justicia, así como las maneras de su realización, han acompañado conflictivamente la historia de la civilización humana. Sin embargo el tema alcanza una especial significación desde la Segunda Guerra , gracias al crecimiento económico y la desigualdad inéditas. Algunos de los más destacados científicos de las ciencias sociales y humanas enfrentaron el desafío desde sus disciplinas a comienzos del siglo XX. Importantes fueron los planteamientos desde la educación y la sicología, pero también desde la política y el derecho. Pero a partir de la década de los treinta, las tesis de la vertiente técnica de la economía impusieron el prejuicio de un modelo de hombre oeconomicus, egoísta y, por ello, supuestamente libre y racional, como referente para explicar y medir la mejor sociedad posible. Por ello, a pesar del ambiente propicio en algunos planteamientos de las demás ciencias sociales, éstos se vieron relativizados por los planteamientos de la economía que mostraba su eficacia.











  • Lo local: ámbito de contención de la globalización “perversa”
    No. 22 (2009)

    Se escribe que el tiempo y el espacio han perdido su significado tradicional. Por eso Manuel Castells habla de nueva Era y Alain Touraine de ruptura. El Norte está cada vez más disperso y fragmentado y el Sur también. Podría decirse que ahora hay muchos Nortes y muchos Sures. Por eso hay visiones tan distin¬tas del intenso e imprevisible proceso iniciado hace apenas tres décadas. Nadie sabe hacia dónde nos va a conducir el proceso de cambio en esta nueva Era de la información y la comunicación. Existe un consenso básico en torno al final de un «viejo» orden mundial, pero ¿cómo definir el nuevo contexto? Las referencias son tan distintas como distantes: nuevo orden, nuevo desorden, nueva Edad Media, geopolítica de la complejidad, geopolítica de las fractu¬ras, geopolítica del caos, segunda modernidad, modernidad radi¬cal, modernidad líquida, posmodernidad... Las propias ciencias sociales participan de este grado notable de desconcierto. Desde comienzos de la década de 1980, los economistas empiezan a hacer uso de la palabra globalización, la que llega a ser cen¬tral en todas las Ciencias Sociales después de la caída del Muro de Berlín y la desaparición de la Unión Soviética. Aparecen propuestas de «final de los territorios» (Ber¬trand Badie), «ciudades mun¬diales» (Saskia Sassen), «lsociedad-red» (Manuel Castells), «economía de archipiélago» (Pierre Veltz) y los «no-lugares» (Marc Augé), entre muchas otras.









  • Geopolítica y Energía
    No. 21 (2008)

    Uno de los problemas cruciales, si no el más desafiante que está enfrentando el modelo globalizador perverso (como le llamaba Milton Santos), y que puede marcar los límites a su expansión, es el calentamiento global y la necesidad de transitar hacia una nueva matriz energética, tanto a nivel de países como a nivel global. Parece evidente que los precios del petróleo seguirán en los altos niveles alcanzados. Pero no se aprecia todavía una voluntad real de las naciones no firmantes del Protocolo de Kyoto de hacerlo, y al parecer, las dilaciones seguirán por mucho tiempo. Una sociedad como la norteamericana no está en condiciones de hacerlo, pues todo su modelo de ocupación del territorio ha estado basado en la creciente asfaltización y automovilización del país, además del transporte a largas distancias (Ver: Delgado-Ramos en Polis 20). Según éste, citando a Heinberg, señala que: «En plena discrepancia, algunas estimaciones calculan que, en cambio, el conductor estadounidense consume en promedio su peso en petróleo crudo cada semana. En otras palabras esto significa a nivel mundial, que los automóviles sobrepasan en peso a la población en una relación de 4 a 1 y consumen en combustible una cantidad de energía cercana a esa misma proporción que la gente en alimentos.
  • Ciudad: espacios y flujos
    No. 20 (2008)

    No cabe duda que el siglo XXI será urbano. En 2030 más de la mitad de la población mundial vivirá en una ciudad multipolar, fragmentada, colmada de redes e inserta en los círculos mundiales, una ciudad autónoma e inquieta por la destrucción ecológica, que enfrentará nuevos problemas sociales provenientes del múltiple cruce de grupos e individuos aún desarraigados y empobrecidos… Los límites de la ciudad se harán borrosos y mostrarán a una ciudad de línea continua, de flujos y espacios convenientes para los proyectos globales de sistemas económicos que inventarán nuevas formas para una explotación que se vuelva natural, gracias a una dispersión de actividades que favorezcan las diferencias sociales. Este fenómeno de las metrópolis nos abre hacia diversos trayectos que ya serpentean entre los múltiples y diarios desplazamientos para trabajar un-poco-acá, un-poco-allá… nuevas relaciones con el espacio, nuevos trayectos, nuevas formas de desplazamiento que enredarán los tiempos exigiéndoles concertarse para unir sus distintos campos de acción. Un solo espacio urbano irá probablemente desterrando los barrios y el perfume de lo colectivo en una hiperindividualización ¿necesaria? que buscará las formas más diversas para resistir a estas nuevas y densas movilidades urbanas. 











  • Violencia: razones y sinrazones
    No. 19 (2008)

    Es altamente probable que este siglo que está recién comenzando supere al siglo XX descrito por Hobsbawm como el más sanguinario del que la Historia tenga registro; juicio éste compartido por personajes tan dispares como René Dumont, William Golding e Isaiah Berlin. Vivimos en tiempos violentos. Hemos hasta llegado a perder la capacidad de asombro frente a las diversas manifestaciones de violencia que nos hacen conocer los programas cotidianos de noticias... Hemos querido profundizar en el conocimiento de la diversas formas de violencia no sólo las manifiestas, sino también las ocultas, las estructurales, aquéllas que se nos han hecho incluso tan habituales que ni siquiera somos capaces de reconocerlas. Aquellas a las cuales Barcellona se refiere cuando dice: “Esta violencia cotidiana y difusa no es la violencia del ángel exterminador ni la del vengador justiciero; es una violencia sin rostro y sin objetivo, anónima e indeterminada: se parece a la contaminación atmosférica y a la desertización de los campos, y nada en absoluto a la revuelta social y a la rebelión de protesta”.











  • Identidad Latinoamericana
    No. 18 (2007)

    Hay muchos y destacados intelectuales que sostienen que estamos llamados a ser el continente del futuro, debido a que gran parte de la reserva genético cultural del planeta se encuentra en nuestros países. Latinoamérica es una amalgama de identidades, es un crisol de culturas que se han arraigado en este territorio enriqueciendo a o enriqueciéndose de las culturas originarias. Somos un continente mestizo, abigarrado, pero a la vez plural y diverso. Hemos sufrido el desarraigo y el exilio, hemos sufrido la conquista y la colonización, hemos soportado y sobrevivido a la Inquisición colonial y a las inquisiciones dictatoriales del período de la Guerra Fría. Hemos conquistado nuestra dignidad como pueblos gracias a cruentas y heroicas luchas.



     







  • Arte y Realidad
    No. 17 (2007)

    Este número de Polis tiene como tema central de su Lente de aproximación , el arte como comprensión de la realidad. Podría parecer extraño que una revista de ciencias sociales aborde esta temática, habitualmente reservada a publicaciones especializadas. Sin embargo, en el contexto actual de crisis de la política, de pérdida de mapas cognitivos y de esperanzas colectivas, de escepticismo respecto a la ciencia, el arte y la experiencia estética adquieren una especial relevancia cultural, social y política: lo que hace que no sean sólo un espacio de refugio contracultural de sentido en sociedades burocratizadas regidas por la racionalidad formal -como pensaba Weber- sino que se conviertan para muchos en un -o en el - espacio de constitución de sentidos; una vía de comprensión de una realidad “de tiempos nublados”, como decía Octavio Paz; una realidad que frecuentemente experienciamos como incomprensible, contradictoria, dramática e injusta.








  • Hacia la transdiciplinariedad
    No. 16 (2007)

    En este número de Polis, el tema monográfico de Lente de Aproximación lo hemos dedicado al tema de la pluri, inter y transdisciplinariedad. La importancia del tema es indudable. Estamos viviendo una revolución del conocimiento en todas las áreas que se manifiesta en una heterogeneidad casi inconmensurable de discursos y publicaciones, que asemeja al mito borgiano de la biblioteca de Babel. Sin embargo, esta proliferación está acompañada de una profunda insatisfacción respecto a las ciencias, especialmente las sociales. De una parte, experimentamos la fragmentación de la imagen de la realidad en múltiples visiones parciales provenientes de la diversidad de las ciencias y de cada una de ellas. De otra, somos cada vez más concientes que nuestras investigaciones son demasiado simples y esquemáticas para intentar aprehender una realidad polisémica y cada vez más fluyente. Asimismo, hay una presión creciente a convertir las investigaciones en ciencia aplicada, en tecnología útil para los gobiernos y empresas. Habitualmente dichas investigaciones están construidas sobre supuestos y teorías cuestionables desde el punto de vista científico, pero las cuales minimizan la conflictividad social. Es así que ciertos conceptos -como el de “capital social”- han adquirido gran relevancia porque permiten análisis y mediciones útiles para programas de políticas sociales.










  • Persona y otredad
    No. 15 (2006)

    En su notable Historia del siglo XX, Hosbawm muestra que éste fue una era de terribles acontecimientos: guerras mundiales y regionales, revoluciones, totalitarismos, dictaduras, hambrunas, deportaciones, migraciones masivas, crisis económicas y sociales. En ese sentido, éste ha sido (es) “el tiempo del desprecio”, según Malraux. Hubo, sin embargo tres décadas armónicas, desde fines de la Segunda guerra a mediados de los setenta, que correspondieron al gran desarrollo del Estado de Bienestar en Europa y Estados Unidos, y del populismo en América Latina. Fue un breve período de alto y sostenido crecimiento económico, de mejoramiento del bienestar y del desarrollo humano en la mayorías de los países, de ampliación de derechos, de conquista de libertades colectivas y grupales, e independencia de muchos pueblos; “la época de oro del capitalismo” como la denomina el mismo historiador. Desde entonces y hasta el presente, hemos entrado en una nueva crisis de larga duración, la segunda gran crisis de la modernidad, según Peter Wagner. Dos citas, contenidas en el libro de Hosbawm, sintetizan la experiencia vivida en nuestro tiempo, así como la vigencia de la obstinada esperanza. El músico Yehudi Menuhin dice que: “si tuviera que resumir el siglo XX, diría que despertó las mayores esperanzas que nunca haya concebido la humanidad y destruyó todas las ilusiones e ideales”.

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